Los Orígenes y Principios del Sistema Lancasteriano
El propósito del sistema Lancasteriano era que los estudiantes avanzados enseñaran a los menos avanzados.
Este método fue muy popular e influyente de 1798 hasta 1830.
La base de esta metodología era dividir a los alumnos en 10 grupos, cada grupo tenía como instructor al alumno más capaz, este les decía lo que tenían que hacer.
Fue un sistema en el que el docente podía darles clases a grupos que iban de los 300 a 1000 estudiantes. Esto con el propósito de bajar el costo de la educación escolarizada.
Con el método de enseñanza mutua -es decir, los alumnos más avanzados enseñaban a sus compañeros principiantes- se logró que el número de alumnos inscritos en zonas urbanas aumentara, pues ya que se atendía también a los niños pobres.
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La Llegada y Expansión del Sistema Lancasteriano en México
En México, el sistema Lancasteriano llega en el siglo XIX.
Manuel Codorniu es quien trae esta metodología al país en 1821, fundando la Compañía Lancasteriana en 1822.
El establecimiento de la Compañía Lancasteriana en 1822 significó una oportunidad para la sociedad mexicana que buscaba disminuir los índices de analfabetismo.
Esto se desarrolla porque con la llegada de Agustín de Iturbide, México carecía de fondos suficientes para un proyecto educativo amplio.
La primera escuela que se abrió con este sistema en México fue la de “El Sol”. En 1823 se abrió la segunda llamada “Filantropía”, la cual se ubicaba un ex convento.
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En 1822 las 71 escuelas de la ciudad de México contaban con aproximadamente 3,500 alumnos. A los estudiantes se les ensañaba en un periodo de seis horas las clases de lectura, aritmética y catecismo del Padre Ripalda. También incluía un receso de dos horas, al mediodía, de descanso.
Se extendió a muchas escuelas particulares y fue declarado método oficial para las escuelas gratuitas municipales.
Tal fue el éxito de la Compañía Lancasteriana que para 1842 tuvo a su cargo la Dirección General de Instrucción Primaria en todo el país, misma que duró aproximadamente tres años.
Entre 1842 y 1845 el gobierno federal entregó a la Compañía Lancasteriana la dirección de la educación primaria de toda la república y, al terminar su gestión, dejó 106 escuelas primarias con sistema lancasteriano en la capital.
Declive y Disolución del Sistema Lancasteriano en México
Con la llegada de Benito Juárez a la presidencia en México, se tuvo la iniciativa de dejar de discutir los diferentes tipos de sistemas educativos y empezar a hacer la educación más normativa, contando con una educación formal.
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Entre 1856 y 1867 se empezó el periodo de reforma educativa por parte de los liberales.
Otra razón importante por la que la Compañía Lancasteriana empezó a declinar es que los municipios empezaron a construir una estructura educativa más nutrida.
En 1870, bajo la presidencia de Benito Juárez, empezó a declinar el sistema Lancasteriano.
La Compañía Lancasteriana se disolvió en México bajo la presidencia de Porfirio Díaz en 1890.
La Transición Hacia las Escuelas Normales y la Modernización Educativa
Para 1885 el veracruzano Carlos A. Carrillo, en su obra La enseñanza objetiva, difundía principios pedagógicos más avanzados de los que se aplicaban hasta entonces.
Carrillo criticó el exceso del uso de los libros, que convertían al alumno en un reproductor del texto.
Una vez considerado el magisterio como carrera en 1887, se inauguró una escuela que contaba con un plan de estudios de 49 cursos en cuatro años en Orizaba, Veracruz.
En 1906 se crea la Escuela Nacional de Altos Estudios, encargada de formar profesores e investigadores de alto nivel, reuniendo a los mejores exponentes en ciencia y arte del país.
Una de las actividades prioritarias de los regímenes del periodo 1920-1934 fue educar a la población rural para transformar la estructura agraria del país desde abajo.
En 1922 el recién creado Departamento de Educación y Cultura Indígena designó a maestros ambulantes -mejor conocidos como misioneros- quienes tendrían el objetivo de fomentar la educación mediante la localización de los núcleos indígenas y a través del análisis de las condiciones económicas y culturales que cada comunidad requería.
En 1923 algunas de estas escuelas adquirieron el nombre de “Casas de Pueblo”. A diferencia de una escuela urbana, ésta incluye en su programa educativo a toda la comunidad.
De esta forma lograron que a finales de ese año existieran 101 maestros misioneros y 904 maestros rurales atendiendo a una población escolar de 49 mil 640 alumnos.
La generación de los primeros maestros rurales creó una gran red académica, fundando las bases de la educación rural al tener conocimiento de las diferentes regiones del país y de su gran diversidad étnica, gracias a su experiencia que perduraría durante varias décadas.
Las escuelas normales rurales y las escuelas rurales son una de las mejores creaciones de la Revolución Mexicana.
Vasconcelos impulsó el proyecto de educación nacionalista, de la unificación social, ideológica, educativa y cultural.
Las escuelas normales urbanas eran pocas para satisfacer la demanda de las escuelas rurales, además de que los egresados no reunían las características necesarias para el tipo de maestro que se requería en el medio rural.
En 1926 la Escuela Normal para Profesores -fundada en 1887 por Rébsamen en Jalapa- se transformó en la Escuela Nacional de Maestros. Su objetivo era preparar y capacitar a los profesores rurales y urbanos en los niveles de preescolar, primaria y secundaria.
Con la fundación de las normales rurales se graduaron un buen número de profesores y en 1937 se consideró que debían desaparecer las misiones culturales.
Por sus influencias pedagógicas, las normales rurales se inspiraron en maestros rurales como Moisés Sáenz y Rafael Ramírez, así como en la educación socialista.
Fue hasta el gobierno del presidente Manuel Ávila Camacho (1940-1946) que hubo otro gran salto en materia de educación y docencia. En 1942 se unifican los planes de estudio de las escuelas rurales y urbanas; sin embargo, la escuela rural estaba superada por la urbana.
El Plan de Once Años requería formar un gran número de docentes, razón por la cual fueron creadas nuevas escuelas; las Escuelas Prácticas de Agricultura se sumaron al Subsistema de Enseñanza Normal Rural; y las Escuelas Normales Rurales se asimilaron al modelo urbano de educación normal.
El Plan también implicó apoyar la distribución de libros de texto gratuitos.
Aunado a las reformas a la educación normal, los años noventa se caracterizaron por un cambio al sistema educativo nacional.
A simple vista, el plan 2012 para la Licenciatura en Educación Primaria es totalmente diferente respecto al anterior inmediato (1997), pues su propuesta metodológica y estructural refleja una perspectiva mucho más amplia respecto al sistema educativo.
