En el mundo financiero, la fortaleza de una moneda es un indicador del poder adquisitivo de un país y su estabilidad económica. Dentro de Latinoamérica, es habitual comparar el tipo de cambio de una divisa con el del dólar estadounidense para verificar su valor, como suele pasar con el peso mexicano. El peso mexicano, símbolo de estabilidad en la región, ha mantenido una posición relativamente sólida frente a otras monedas latinoamericanas, atributo que se asocia a políticas monetarias sólidas, una economía diversificada y un sistema financiero robusto.
Dinámica del peso mexicano y factores de influencia
Si bien el peso mexicano fue una de las monedas con la mayor apreciación frente al dólar durante 2023, hay que tomar este término con cautela. Por un lado, los periodos donde incrementa la incertidumbre nos recuerdan el carácter temporal que puede tener esta fortaleza; no podemos descartar una fuerte corrección cambiaria en el corto plazo. La incertidumbre que genera el riesgo de reformas a la Constitución sin contrapesos es un factor de corto plazo que deprecia el peso mexicano. En la estadística del Banco de México (Banxico), la moneda nacional pasó de tener un valor promedio de 0.05084 dólares por peso en septiembre de 2024 a 0.04875 dólares por peso en diciembre de 2024.
Tras la pandemia y ante tensiones geopolíticas entre EUA y China, se dio una tendencia por relocalizar procesos productivos para acercarlos al mercado de consumo (el llamado nearshoring). México es uno de los destinos más favorecidos en esta dinámica, pero no el único. En 2022, la Encuesta trienal de los bancos centrales sobre los mercados de divisas del Banco de Pagos Internacionales (BIS) ubicó al peso mexicano como la tercera divisa más operada en el mundo del conjunto de países emergentes, detrás del renminbi chino y de la rupia india.
Comparativa de divisas en Latinoamérica (2025-2026)
Analizamos el comportamiento del peso chileno, el colombiano, el mexicano y el uruguayo, del real brasileño y del sol peruano durante todo el 2025 y los primeros 12 días de 2026. En términos generales, todas las divisas de países de la región se vieron afectadas por la alta volatilidad del dólar a nivel global. A continuación, se presenta una comparativa de la evolución de algunas de estas monedas:
Tabla: Evolución del tipo de cambio frente al dólar en 2025
- Peso Mexicano: Inició 2025 en 20,58 y cerró el año en 18,013.
- Peso Chileno: Inició el año en 1.005 y cerró en 903,15.
- Peso Uruguayo: Inició el año con 44,07 y cerró en 39,04 unidades por dólar.
- Real Brasileño: Comenzó en 6,157 por dólar y cerró el año en 5,48.
El peso argentino, por su parte, fue la moneda de la región que más se devaluó. Parte de esto tuvo que ver con la salida del cepo y la unificación cambiaria. El peso argentino partió en $1.032,50 y, a raíz de la presión electoral, continuó devaluándose, cerrando el año en $1.430; al 12 de enero de 2026, el valor del dólar en Argentina era de $1.490.
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Contexto internacional y reservas
En el complicado panorama económico global, algunas monedas han experimentado notables fluctuaciones en su valor, revelando las realidades financieras de distintos países. Para entender el nivel de crisis económica, se puede hacer una conversión rápida: se pueden adquirir 874 libras libanesas con tan solo 1 peso mexicano, evidenciando la marcada diferencia de valor entre estas dos monedas. Para Argentina, una moneda mexicana equivale a 46.72 pesos argentinos.
Es fundamental recordar que las reservas internacionales son inversiones altamente líquidas del Banco de México en moneda extranjera. Funcionan como un indicador de que una economía es capaz de cumplir con sus compromisos en moneda extranjera, lo que brinda certidumbre a sus acreedores. Son propiedad del Banco Central y forman parte de sus activos; no están a disposición del gobierno para fines de gasto público o pago de deuda externa.
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