El presidencialismo o sistema presidencial es en política, una forma de gobierno en la que, una vez constituida una República, la Constitución establece una división de poderes entre el poder Ejecutivo, el poder Legislativo y el poder Judicial. En este sistema, el jefe de Estado, además de ostentar la representación formal del país, es también parte activa del poder ejecutivo, como jefe de Gobierno. Ejerce así una función doble, porque le corresponden facultades propias del Gobierno, siendo elegido de forma directa por los votantes y no por el Congreso o Parlamento.
Origen y Evolución Histórica del Presidencialismo
El presidencialismo es un sistema, un tipo de gobierno, que conforma, al lado del parlamentarismo, el dúo de regímenes típicos y vigentes a nivel mundial y, como el resto de instituciones, es fruto de la modernidad. Apareció con el primer Estado federal de la historia, los Estados Unidos de América. Nuestro país, al alcanzar la independencia política de España y tras la fallida monarquía de Agustín de Iturbide, lo incorporó también en su primera Ley Fundamental, la de 1824, bajo la investidura del primer presidente en nuestra historia. Así, entre altibajos y vicisitudes, el régimen de gobierno que nos ocupa ha conducido los destinos del país durante casi dos siglos.
El trabajo se refiere al régimen presidencial en México, abordado a través de la exposición doctrinal sobre la forma de gobierno. El control al presidencialismo (es decir, la existencia de órganos facultados para materializar los límites constitucionalmente establecidos) apareció en las constituciones francesa e inglesa, vía división de poderes (horizontal: legislativo, ejecutivo, judicial) siendo el presidencialismo una variante del poder ejecutivo. Así pues, al límite que por sí mismo supone la división de poderes, se aunó la forma republicana de gobierno, vía elecciones periódicas, mandato temporal y no vitalicio de corte monárquico.
Características Fundamentales del Presidencialismo
El presidencialismo se caracteriza por un funcionamiento institucional basado en la separación de poderes. Un sistema presidencial establece la presidencia y la legislatura como dos estructuras paralelas.
Entre sus características distintivas se encuentran:
Lea también: Características del IVA en México
- Elecciones directas: En un sistema presidencial, el presidente suele ser elegido directamente por el pueblo. Esto hace que el poder del presidente sea más legítimo que el de un líder designado indirectamente. Sin embargo, esta no es una característica necesaria de un sistema presidencial. En la mayoría de los sistemas presidenciales, el presidente es elegido por voto popular, aunque algunos países como los Estados Unidos usan un colegio electoral (que es elegido directamente) o algún otro método. Con este método, el presidente recibe un mandato personal para gobernar el país, mientras que en un sistema parlamentario, un candidato solo puede recibir un mandato personal para representar a un distrito electoral.
- Separación de poderes: La separación del poder ejecutivo del legislativo en el sistema presidencial se presenta como una ventaja, ya que cada rama puede examinar las acciones del otro.
- Mandato fijo: El hecho de que las elecciones estén fijadas en un sistema presidencial es considerado por los partidarios como un «control» bienvenido de los poderes del ejecutivo.
Ventajas y Desventajas del Sistema Presidencial
Los partidarios del sistema presidencial destacan varias ventajas:
- Velocidad y decisión: El presidente puede en general ejecutar cambios rápidamente. Algunos partidarios de los sistemas presidenciales afirman que los sistemas presidenciales pueden responder más rápidamente a las situaciones emergentes que las parlamentarias. Un primer ministro, al tomar medidas trascendentes, necesita retener el apoyo de la legislatura, pero un presidente a menudo está menos limitado.
- Estabilidad en emergencias: Muchas personas consideran que los sistemas presidenciales son más capaces de sobrevivir a las emergencias. Según sus partidarios, un país bajo un enorme estrés podría estar mejor guiado por un presidente con un mandato fijo que rotar los primeros ministros. Francia durante la controversia argelina cambió a un sistema semipresidencial como lo hizo Sri Lanka durante su guerra civil. En Francia y Sri Lanka, los resultados se consideran ampliamente positivos.
- Selección de Gabinete: Los defensores del sistema presidencial también argumentan que la estabilidad se extiende a los gabinetes elegidos bajo el sistema, en comparación con un sistema parlamentario donde los gabinetes deben ser seleccionados dentro del poder legislativo. Bajo el sistema presidencial, los miembros del gabinete se pueden seleccionar de un grupo mucho más grande de candidatos potenciales. Esto les permite a los presidentes seleccionar a los miembros del gabinete basándose tanto o más en su capacidad y competencia para liderar un Ministerio en particular como en su lealtad al presidente, a diferencia de los gabinetes parlamentarios, que pueden ser ocupados por legisladores elegidos sin más motivo que su lealtad percibida al primer ministro. Los partidarios del sistema presidencial observan que los sistemas parlamentarios son propensos a los «cambios de gabinete» disruptivos donde los legisladores se mueven entre portafolios, mientras que en los gabinetes del sistema presidencial (como el Gabinete de los Estados Unidos), los cambios de gabinete son inusuales.
- Controles y Equilibrios: Otros partidarios de los sistemas presidenciales a veces argumentan que los sistemas presidenciales pueden retrasar la toma de decisiones con fines beneficiosos. Se dice que el gobierno dividido, donde la presidencia y la legislatura están controladas por diferentes partidos, restringe los excesos de ambas partes y garantiza la participación bipartidista en la legislación. "El bloqueo es el obsequio que nos hicieron los redactores de nuestra Constitución para que el país no se viera sometido a los vaivenes políticos derivados del capricho del público." Y la competencia -ya sea entre varias ramas, varios niveles o varias cámaras- es importante para esos controles y equilibrios y para nuestro actual tipo de gobierno centrista.
Sin embargo, el sistema presidencial también enfrenta críticas y posibles desventajas:
- Parálisis legislativa: Los críticos responden que si la legislatura del sistema presidencial es controlada por el partido del presidente, la misma situación de falta de crítica interna existe.
- Riesgo de autoritarismo en contextos específicos: En Hispanoamérica, al crecimiento del poder ejecutivo ha correspondido debilitamiento del legislativo y del judicial, lo que históricamente ha desembocado en autoritarismo. A falta de fortaleza del legislativo, que tiene constitucionalmente un papel muy restringido, el presidente ocupa casi todo el espectro político, mientras que el Congreso se limita fundamentalmente a ser el espacio de la representación de intereses de los partidos y de tramitación de las leyes.
Controles al Poder en el Presidencialismo: Separación y Equilibrios
Un análisis serio del presidencialismo no podría realizarse sin recurrir a la categoría que le precede, en tiempo y jerarquía cognitiva: la división de poderes. El control al presidencialismo es un subconjunto del control o justicia constitucional. Las técnicas del control son, estructuralmente, de dos tipos:
- Controles intraórganos: Cuando las instituciones de control operan dentro de la organización de un solo detentador del poder.
- Controles interórganos: Cuando, por otra parte, funciona entre diversos detentadores del poder, que cooperan en la gestión estatal. Los controles intraórgano e interórgano constituyen conjuntamente la categoría de los controles horizontales. Lógicamente, esta categoría del control horizontal exige ser completada y confrontada con la articulación vertical del proceso del poder. Bajo esta segunda categoría se entienden aquellos controles que operan entre la totalidad de los detentadores del poder establecidos constitucionalmente y encargados de dirigir el proceso gubernamental, y todas las otras fuerza sociopolíticas de la sociedad estatal, que pueden funcionar sobre una base territorial, pluralista y hasta individual.
La división de poderes, desde la instauración del presidencialismo en Norteamérica, más allá de un ordenamiento jurídico, supone ciertas condiciones materiales, simbióticas con el presidencialismo si y sólo si ejecutivo y legislativo provienen de fuerzas políticas distintas y existe un sistema de partidos consolidado, no siendo así, se corre el riesgo de que el poder ejecutivo engulla al legislativo. El control constitucional, en tanto mecanismo para sujetar leyes y actos de las autoridades (el ejecutivo lo es), a las directrices de la norma suprema, incluye lo que cierto sector de la doctrina ha dado en llamar controles al presidencialismo (políticos, jurídicos y administrativos).
Con respecto al análisis de la constitucionalidad o sistemas de control constitucional, partimos de sus dos tipos ideales: americano y europeo. El americano es difuso, mientras que el europeo es concentrado.
Lea también: ¿Qué es la auditoría y por qué es crucial?
El Presidencialismo en la Práctica: Casos y Particularidades
El Modelo Estadounidense
El régimen presidencial es un tipo de Gobierno que se da en Estados Unidos y fue su lugar de origen. Se basa fundamentalmente en la separación de los poderes entre el ejecutivo y el legislativo, es decir, el ejecutivo no tiene iniciativas legislativas en ningún caso, pero, si así lo considera necesario, puede llegar a vetar al Congreso, que es de carácter bicameral; conformado por una Cámara de Representantes y un Senado. Además del Congreso y el presidente, la Suprema Corte también tiene una parte importante del poder estatal, al estar encargada de los aspectos judiciales.
En los Estados Unidos, el presidente es elegido para ejercer durante un período de cuatro años, con la posibilidad de ser reelegido. Esta elección se lleva a cabo mediante el sufragio indirecto, el cual se ejerce a través los colegios electorales. La figura del ejecutivo es el presidente (en este régimen no existe la figura del ministro), lo que no quiere decir que el presidente gobierne solo, pues está rodeado por miembros del Gobierno que lo ayudan, los cuales reciben el nombre de secretarios de estado. Estos funcionarios no deben responder ante el Congreso, lo que hace que no se puedan utilizar medios de censura ni de interpelación. Para que la relación entre el presidente y el Congreso sea transparente y efectiva, las elecciones parlamentarias se realizan cada dos años.
El Presidencialismo en América Latina y México
A pesar de no ser mayoritario en el resto del mundo, prácticamente todos los países de América tienen un sistema presidencial muy amplio, con excepción de Canadá, Belice, Surinam, algunos estados de las Antillas y, en algunos contextos, el Perú. El presidente en Hispanoamérica se ha convertido en el centro del poder político, de la integración nacional, de la orientación del Estado y de las relaciones internacionales.
El control al presidencialismo mexicano se remonta entonces, de iure y, en nuestra óptica, a la instauración en nuestra Ley Fundamental de 1824 de la tríada multicitada: división de poderes; límites temporales, renovación, si no periódica sí continua del mandato y sistema norteamericano de constitucionalidad, de justicia o control constitucional. Los controles al presidencialismo mexicano forman parte de un cúmulo más amplio, control al poder en sí y por sí, vía limitaciones o fiscalizaciones de índole política, judicial y administrativa, incorporándose la justicia constitucional o control de constitucionalidad en nuestro sistema jurídico desde el comienzo de nuestra vida como nación independiente.
La disminución de facultades del presidencialismo mexicano del último cuarto del siglo XX coincidió con el establecimiento de la constitucionalidad europea y la sustitución del modelo norteamericano de control. Esto último, evidenciado en las reformas constitucionales que impusieron nuevos bríos a la Controversia Constitucional e incorporaron la Acción de Inconstitucionalidad, amén de otros medios de control constitucional que confirmaron, indubitablemente, a nuestra Suprema Corte como Tribunal Constitucional, órgano encargado de ejercer el control.
Lea también: Contabilidad de Costos: Análisis y Ejemplos
El régimen actual de responsabilidades del Ejecutivo mexicano y la falta de independencia del Poder Judicial, conforman dos causas principalísimas de la ineficacia en el control, siendo ambas figuras más eficaces en la Ley Suprema del primer cuarto del siglo pasado. El hecho de que si bien el presidente de la República no elige ya, personal, directamente, a los ministros de la Suprema Corte, él y sólo él diseña las ternas que al final del día serán votadas, mantiene la intromisión del Ejecutivo en la conformación de otro poder, el encargado de ejercer el control constitucional.
El presidencialismo mexicano actual es un régimen de facultades disminuidas, sin las antaño conocidas prerrogativas meta-constitucionales, toda vez que el presidente ha dejado de ser jefe del partido hegemónico y con ello el gran elector de una administración pública centralizada y descentralizada, donde asignaba directa o indirectamente miles de cargos públicos, administrativos y de elección popular. Digna de mencionarse es la eclosión de los organismos autónomos en las décadas que nos ocupan pues los mismos han significado una merma considerable a las facultades del Ejecutivo, bien arrebatándole su antigua esfera de poder, bien fiscalizándolo y sujetándolo a cuentas.
Clasificación General de los Sistemas de Gobierno
El sistema de gobierno, también llamado forma o tipo de gobierno, es el modelo de organización política conforme al que se estructura un estado. En líneas generales es posible dividir a los estados en dos grandes categorías: Democráticos y No democráticos. Los democráticos se fundamentan en la libertad individual de sus ciudadanos, se articulan en la separación de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y cuyos dirigentes son escogidos por los ciudadanos. Los no democráticos, donde la libertad individual queda limitada en diferentes grados según el régimen que opere en el territorio.
La diferencia entre países democráticos y no democráticos se encuentra al responder a la pregunta sobre las fuentes de su soberanía. Si la respuesta es que emana del pueblo y son sus ciudadanos, a través de su voto, los que escogen libremente a sus representantes políticos, se hablará de un sistema democrático. Cuando esa libertad es mermada, entran en juego los sistemas autoritarios, que limitan las libertades públicas de sus ciudadanos, y los totalitarios, en el que esas libertades prácticamente desaparecen.
Una vez determinado si el estado es o no un sistema democrático, los tipos de gobierno en el mundo deben responder a otras dos cuestiones:
- ¿Quién ostenta la jefatura del estado? En el supuesto de los estados que hayan elegido una monarquía será su rey o reina. Si han optado por definirse como una república, esa persona será elegida en un proceso electoral. Por lo tanto, la diferencia entre monarquía y república es que en el primer supuesto la jefatura del estado es hereditaria mientras que en un sistema republicano es una elección periódica de sus ciudadanos.
- ¿Cómo se elige al presidente del gobierno? Si son los ciudadanos con un voto directo, será un sistema presidencial. Pero si, por el contrario, es escogido por la mayoría de los miembros del Parlamento, será un sistema parlamentario.
Los principales sistemas de gobierno que se aprecian en la actualidad son:
| Tipo de Gobierno | Descripción |
|---|---|
| Monarquía parlamentaria | Sistema democrático con estricta separación de poderes (judicial, legislativo, ejecutivo). El parlamento designa al presidente del gobierno y cuenta con un monarca como jefe de estado con funciones mayormente representativas. |
| República presidencialista | Sistema democrático con estricta separación de poderes (judicial, legislativo, ejecutivo). Los ciudadanos eligen directamente a su jefe de estado, quien es al mismo tiempo el presidente del gobierno. |
| República semipresidencialista | Sistema democrático donde el poder ejecutivo se divide entre el jefe de estado (elegido directamente por los ciudadanos) y la figura del primer ministro (designado por los miembros del parlamento). |
| República parlamentaria | Sistema democrático con estricta separación de poderes (judicial, legislativo, ejecutivo). El parlamento es el responsable de designar al presidente del gobierno, y cuenta con un jefe de estado elegido por los ciudadanos con funciones mayormente representativas. |
| Estado autoritario | Mantiene sobre el papel la separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, aunque limita las libertades públicas y privadas de sus ciudadanos. El proceso electoral suele ser opaco. |
| Estado totalitario | Aunque mantiene formalmente la división de poderes, el control de la vida pública y privada de sus ciudadanos depende íntegramente de una única persona o partido. No existe elección democrática del líder del país y puede ser una república o monarquía absoluta. |
El sistema de gobierno de cada estado determina las libertades privadas y públicas de las que gozan sus ciudadanos, plenas en una democracia, y que se irán reduciendo hasta su práctica desaparición en los regímenes autoritarios y totalitarios.
tags: #monografia #del #regimen #presidencial #informacion
