Ha llegado el momento de analizar más de cerca las relaciones económicas en que descansan por igual la existencia de la burguesía y su dominación de clase, así como la esclavitud de los obreros. Trabajo Asalariado y Capital es un texto que analiza las relaciones económicas y sociales en el modo de producción capitalista, centrando el análisis en la explotación a la que son sometidos los obreros por cuenta del trabajo asalariado íntimamente ligado al capital.
La naturaleza del salario y la fuerza de trabajo
Lo que en realidad venden los obreros al capitalista por dinero es su fuerza de trabajo. La fuerza de trabajo es, pues, una mercancía, ni más ni menos que el azúcar. El salario no es más que un nombre especial con que se designa el precio de la fuerza de trabajo, esa peculiar mercancía que sólo toma cuerpo en la carne y la sangre del hombre. Por tanto, el salario no es la parte del obrero en la mercancía por él producida; el salario es la parte de la mercancía ya existente, con la que el capitalista compra una determinada cantidad de fuerza de trabajo productiva.
La relación de intercambio
La fuerza de trabajo es una mercancía que su propietario, el obrero asalariado, vende al capital. ¿Para qué la vende? Para vivir. Para el obrero, el trabajo no es el fin de esta actividad, sino un medio para poder existir. A continuación se presenta la relación básica de este intercambio:
- Mercancía del obrero: Fuerza de trabajo (actividad vital).
- Mercancía del capitalista: Dinero (que representa medios de vida).
- Precios: Determinados por la competencia y el coste de producción.
Competencia y determinación del precio
El precio de una mercancía se determina por la competencia entre compradores y vendedores, la relación entre la demanda y la oferta. Vemos que los capitales huyen o afluyen constantemente del campo de una industria al de otra. Las oscilaciones de la oferta y la demanda vuelven a reducir siempre el precio de una mercancía a su coste de producción. Las mismas leyes generales que regulan el precio de las mercancías en general regulan también, naturalmente, el salario, el precio del trabajo.
La acumulación y la dependencia de clase
El presupuesto fundamental de toda la relación de intercambio entre el trabajador asalariado y el empresario capitalista consiste en la separación, escisión, entre la propiedad de los medios de producción y los trabajadores asalariados. El trabajador, al no poseer los medios de producción, se ve obligado a ofrecer su fuerza de trabajo para poder sostenerse. Marx distingue tres dimensiones fundamentales en este análisis:
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- Salario nominal: La cantidad de dinero que recibe el obrero.
- Salario real: Los bienes que puede adquirir con ese dinero.
- Salario relativo: La proporción del valor creado por el obrero que este recibe, en comparación con la ganancia del capitalista.
Aunque el salario real pueda aumentar, el salario relativo suele disminuir, pues las ganancias del capital crecen más rápido. El capital se concentra en menos manos, intensificando la competencia entre obreros. El trabajador queda atrapado en un ciclo donde reproduce su propia explotación: su trabajo enriquece al capitalista, quien a su vez controla los medios para emplearlo o desecharlo. Abolir el trabajo asalariado es la clave de superación del capital y de toda relación burguesa en la sociedad.
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