Una vía de financiación que tienen las sociedades fuera del circuito bancario es la emisión de títulos o emisión de deuda privada. Ante este panorama, la entidad opta por dividir el importe deseado en partes iguales; o sea, fracciona la deuda total, que se va a denominar empréstito, en porciones de idéntica cuantía, llamadas de forma genérica valores de renta fija. Dentro de estos últimos, se pueden señalar las obligaciones, bonos, pagarés, letras del Tesoro, etc.
Componentes básicos de la emisión de bonos
Cuando las organizaciones requieren fondos adicionales, una acción común es pedir dinero prestado a un banco. Sin embargo, emitir títulos de deuda, como los bonos, es otra forma en que las organizaciones pueden obtener financiación. Los bonos permiten a una entidad pedir prestadas grandes sumas a tasas de interés bajas. Las obligaciones son ofrecidas bajo ciertas condiciones a los inversores y vendidas en el mercado.
Entre las condiciones pactadas en el momento de la emisión del empréstito destaca la relativa a los cupones o intereses sobre el valor nominal. Se pueden distinguir principalmente dos tipos de rendimiento:
- Rendimiento explícito: Se trata de pagar al comprador unos intereses a lo largo de la vida del título. Por ejemplo, emitimos una obligación por 10.000 euros a cinco años y a un tipo de interés del 5% anual. Cada año pagamos 500 euros al obligacionista durante cinco años y al final, al vencimiento, le devolvemos los 10.000 euros de principal.
- Rendimiento implícito: Se trata de la deuda emitida al descuento. Por ejemplo, emitimos una obligación de valor nominal 10.000 euros a un tipo de interés del 8% anual a un año. El obligacionista que compre el título pagará 9.200 euros (10.000 - 8% sobre 10.000) y recibirá al final de la vida del título el nominal que son 10.000 euros.
Contabilización de la emisión: a la par, bajo la par y sobre la par
La sociedad emisora puede emitir las obligaciones a la par, bajo la par o sobre la par:
- Emisión a la par: El valor al que las emite es igual a su nominal.
- Emisión bajo la par: Las emite por un valor inferior al nominal, y a la diferencia entre estos valores se le llama quebranto o prima de emisión.
- Emisión sobre la par: El valor de reembolso será superior al nominal. O sea, la sociedad devuelve al suscriptor de obligaciones el valor de reembolso, que es igual al nominal más la prima de reembolso.
Cuando una empresa emite bonos, deben registrarse adecuadamente en los estados financieros. La parte principal del bono se reconoce como un bono por pagar en la sección de pasivos del balance general. La entrada para registrar el bono por pagar es un débito a caja por el monto de los fondos recibidos y un crédito al bono por pagar, que se pagará al comprador del bono al vencimiento.
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Ejemplo de registro contable básico
Supongamos que una empresa emite un bono con un valor nominal de $10,000, una tasa de interés del 5% y un plazo de 5 años. Si los bonos se venden cuando la tasa de mercado es igual a la tasa establecida, el valor en libros de los bonos es $100,000. El interés se calcula tomando el valor en libros multiplicado por la tasa de interés de mercado.
| Concepto | Tratamiento Contable |
|---|---|
| Emisión a la par | Débito en efectivo por el nominal, crédito a Pasivos (Bonos por pagar). |
| Emisión con descuento | El efectivo recibido es menor al nominal; se registra un descuento (contra-pasivo). |
| Emisión con prima | El efectivo recibido es mayor al nominal; se registra una prima (pasivo adicional). |
Amortización y cierre del ejercicio
Al cierre del ejercicio, aun cuando no hayan vencido los intereses, el obligacionista contabilizará los intereses explícitos devengados. Registrará los derechos de cobro originados -mediante cuentas representativas de créditos, de activo- y, por otro lado, unos ingresos financieros, que indican la retribución a los capitales prestados a la sociedad emisora.
En el caso de intereses implícitos, estos se irán abonando a los suscriptores conforme se van devengando. Estos intereses son los que se abonarán al final de la vida del empréstito por la diferencia entre el valor de emisión del título y el valor de reembolso. En definitiva, lo que hemos hecho es contabilizar el gasto devengado al cierre del ejercicio y llevarlo a la cuenta de obligaciones y bonos correspondiente atendiendo al plazo que falte para su vencimiento.
A medida que pasa el tiempo, la prima o el descuento se amortizan hasta que el valor en libros del bono iguala su valor nominal al vencimiento. En la fecha en que se produzca la enajenación o la amortización anticipada de las obligaciones, hay que darlas de baja y se procede de modo similar con los intereses a cobrar. Simultáneamente, se refleja la entrada de dinero y el resultado de la operación, que siempre será de naturaleza financiera.
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