Descubre Todo Sobre el Régimen de Asimilados a Salarios en México: Guía Definitiva y Trucos Infaliblespost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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¿Te han dicho alguna vez “te vamos a pagar por asimilados”? Suena técnico, pero en realidad es más simple de lo que parece. No estás en nómina, pero tampoco facturas como freelance. Estás en medio. Los asimilados a salarios son personas que trabajan de forma independiente, ya sea para una empresa o para otra persona física, pero sin ser empleados formales.

El régimen de asimilados a salarios es una modalidad fiscal dirigida a personas físicas en México que permite recibir ingresos como si fueran salarios, pero sin establecer una relación laboral formal. Este esquema está diseñado para quienes dan un servicio ocasional sin firmar contrato fijo. Es decir, no hay relación laboral directa como tal. Los asimilados a salarios ofrecen una opción flexible para personas que no tienen una relación laboral formal pero requieren gestionar sus ingresos de forma similar a la de un asalariado.

Base Legal y Naturaleza Fiscal

Los asimilados a salarios sí tienen base legal. Es una forma legal de pagar por servicios sin generar una relación laboral directa. Este esquema está contemplado en la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR), principalmente en el artículo 94 y el 150, donde se regula cómo se consideran estos ingresos y su cálculo. Los ingresos asimilados a salarios son una figura prevista en el artículo 94 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR). Es importante subrayar que el tratamiento como salario aplica exclusivamente para efectos fiscales.

El régimen de sueldos y salarios e ingresos asimilados a salarios agrupa ambos tipos de ingresos dentro del marco fiscal del ISR. La LISR los agrupa porque en ambos casos el impuesto se calcula y retiene de manera similar.

El artículo 110 de la LISR menciona que se consideran ingresos por la prestación de un servicio personal subordinado, los salarios y demás prestaciones que deriven de una relación laboral, incluyendo la participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas y las prestaciones percibidas como consecuencia de la terminación de la relación laboral. También se incluyen los honorarios a personas que presten servicios preponderantemente a un prestatario, siempre que los mismos se lleven a cabo en las instalaciones de este último. Para los efectos del párrafo anterior, se entiende que una persona presta servicios preponderantemente a un prestatario, cuando los ingresos que hubiera percibido de dicho prestatario en el año de calendario inmediato anterior, representen más del 50% del total de los ingresos obtenidos por los conceptos a que se refiere la fracción II del artículo 120 de esta Ley.

Lea también: Tratamiento Fiscal del ISR en el Régimen de Asimilados

Características del Esquema de Asimilados a Salarios

Este esquema tiene varias características que lo hacen diferente al trabajo tradicional:

  • Son personas que trabajan de forma independiente, sin estar en nómina.
  • No emiten factura ni pagan IVA, a diferencia de los que están por honorarios.
  • La empresa les retiene el ISR, así que no tienen que hacer declaración mensual.
  • No hay relación laboral como tal, o sea, no hay subordinación.
  • El pago se hace como si fuera nómina, pero sin prestaciones.
  • El trabajador debe estar registrado en el SAT y tener su RFC.

¿Para Quién Aplica y Cuáles son sus Beneficios?

Para personas físicas que quieren algo flexible y empresas que quieren evitar cargas laborales sin meterse en problemas legales. Suele utilizarse cuando el trabajo será temporal, por proyecto o tendrá una duración corta, nada de relaciones laborales de largo plazo.

Para el Empleador o Contratante:

El esquema de ingresos asimilados a salarios cobra especial relevancia en organizaciones que buscan adaptarse a modelos de trabajo más flexibles, incorporar talento altamente especializado o cubrir necesidades específicas sin ampliar su plantilla fija. Permite contratar sin generar una relación laboral directa, mantener agilidad administrativa y responder a picos de operación sin comprometer plantilla fija. Este tipo de pago se usa sobre todo cuando el trabajo será temporal, por proyecto o tendrá una duración corta, nada de relaciones laborales de largo plazo.

¿Por qué lo eligen muchas empresas? Porque tiene ventajas interesantes:

  • Es 100% deducible de impuestos.
  • No hay que afiliar al trabajador al IMSS, así que se evitan cuotas obrero patronales.
  • No hay obligaciones laborales al terminar el contrato (ni liquidaciones ni finiquitos).

Para el Trabajador o Prestador de Servicio:

Para quien da el servicio, también hay cosas buenas: pueden organizar su tiempo como quieran, trabajar con varias empresas a la vez y tener más control de su trabajo. Para aquellos que prefieren evitar las complicaciones de registrarse como persona física con actividad empresarial, el régimen de asimilados a salarios es una opción más sencilla. Este régimen es adecuado para quienes ofrecen servicios de forma independiente, como consultores, diseñadores, programadores o freelancers.

Lea también: Ejemplos de Asientos Contables de Asimilados a Salarios

El trabajador no tendrá la obligación de presentar sus declaraciones, ya que la empresa lo hará, y esta es una carga menos para el trabajador.

Diferencias Clave: Asalariado vs. Asimilado a Salarios

La clave está en la relación que tienen con la empresa. Una de las búsquedas más comunes es qué son los sueldos y salarios y los ingresos asimilados a salarios, ya que ambos conceptos aparecen en el mismo capítulo de la LISR. Tanto los asimilados a salarios como los salarios normales son esquemas que permiten recibir ingresos por trabajo realizado.

Un trabajador asalariado tiene un contrato formal, recibe prestaciones como aguinaldo, vacaciones, seguro social y todo lo que marca la ley. Es parte de la nómina y tiene derechos laborales completos. Una relación laboral formal implica una relación laboral continua entre empleado y empleador, con obligaciones y derechos establecidos por ley, como el pago de prestaciones, seguros y aportaciones a sistemas de seguridad social.

En cambio, los asimilados a salarios trabajan de forma independiente. No hay contrato laboral como tal, ni prestaciones, ni seguridad social. Es una relación más flexible y temporal. Eso sí, pagan ISR igual que un empleado formal, porque la empresa les retiene ese impuesto. Menos obligaciones para el empleador, pero también menos derechos para el trabajador.

Administración fiscal: A pesar de que ambos esquemas están sujetos a la retención de impuestos, el cálculo de asimilados a salarios tiende a ser más sencillo, ya que la empresa retiene directamente el ISR.

Lea también: Guía sobre Asimilados a Salarios

Implicaciones Legales y Fiscales: Cuándo NO Aplicar Asimilados a Salarios

Aunque los asimilados a salarios pueden ofrecer cierta flexibilidad en contrataciones por proyecto, hay situaciones donde su uso se vuelve riesgoso e incluso improcedente. El problema no está en la figura, sino en aplicar el esquema sin criterio, sobre todo cuando el rol en realidad exige una relación de subordinación y permanencia. Usado correctamente, puede dar flexibilidad. Usado mal, puede convertirse en una vulnerabilidad operativa, fiscal y reputacional.

Estas son señales claras de que no se debe aplicar esta figura:

  • Existe supervisión directa y continua por parte de un jefe inmediato o del equipo de gestión.
  • La persona cumple un horario fijo, definido por la empresa, no por acuerdo entre partes.
  • Realiza funciones permanentes, no tareas puntuales ni proyectos con fecha de cierre.
  • Tiene dependencia económica total de la empresa, sin otros ingresos ni autonomía profesional.

Cuando se presentan estas condiciones, el vínculo laboral es evidente. Aplicar esquemas no adecuados en estos casos puede derivar en fiscalizaciones, sanciones o reclamaciones por parte del trabajador. Si en la práctica existen elementos de subordinación, como instrucciones directas, horarios fijos o integración a la estructura organizacional, la autoridad fiscal y laboral puede determinar que existe una relación laboral.

El esquema de asimilados a salarios no es una forma de evitar impuestos o cuotas. Con las revisiones actuales en la reforma del outsourcing, usarlo de forma incorrecta puede generar problemas. Si en algún ejercicio rebasas el tope permitido, ya no podrás tributar bajo este esquema en el siguiente año y tendrás que migrar a un régimen que implique emitir facturas, llevar contabilidad y presentar declaraciones periódicas.

Requerimientos y Gestión Correcta

Llevar bien el control de los pagos bajo el esquema de asimilados a salarios no solo evita dolores de cabeza, también te libra de problemas con el SAT. Si no hay evidencia clara, el SAT o el IMSS pueden decir que sí hay relación laboral y ahí es donde vienen las multas, recargos y cuotas que nadie quiere pagar.

Requerimientos Clave:

Para evitar problemas, asegúrate de cumplir con estos puntos:

  • El ingreso pagado no debe ser más del 51% del total de ingresos de la persona.
  • Nada de subordinación. El profesionista debe trabajar por su cuenta, sin horarios, sin jefes.
  • Tener un contrato de prestación de servicios que diga claramente las condiciones del trabajo y el pago.
  • Pedir una carta donde el prestador diga que acepta el pago por asimilados.
  • El trabajador debe estar dado de alta en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC). Es obligatorio estar inscritos en el Régimen Federal de Contribuyentes.

También es clave que el patrón:

  • Retenga y pague el ISR como se debe.
  • No afilie al IMSS ni otorgue prestaciones si no hay relación laboral.
  • Y sobre todo, tenga todo bien documentado, por si en algún momento llega una revisión.

La empresa se encarga de la Retención del ISR, la Emisión del CFDI, el pago del Impuesto al Valor Agregado y de la Declaración Anual. El pago debe facturarse mediante la emisión de un Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) de nómina bajo la modalidad de asimilados a salarios. Usar un CFDI de nómina con complemento 1.2, pero el documento que entregues no debería llamarse “nómina”. Usar un nombre más neutral ayuda a evitar confusiones.

Consejos para una Gestión Correcta:

Aquí van algunos tips que sí funcionan en la vida real:

  • Conoce las reglas del juego. Antes de aplicar este esquema, asegúrate de entender bien lo que permite (y lo que no) la ley. No se trata solo de pagar, sino de hacerlo bien.
  • Evalúa caso por caso. No todos los servicios aplican como asimilados. Antes de usar este régimen, revisa si realmente encaja con la naturaleza del trabajo que estás contratando.
  • Registra todo con lupa. Fechas, montos, retenciones, contratos, avisos. Tener todo bien documentado te salva en caso de una revisión. El SAT no perdona “se me olvidó”.
  • Capacita a tu equipo. A veces el problema no es la intención, sino la falta de información. Asegúrate de que tu área de nómina y contabilidad entiendan bien cómo manejar este esquema.
  • Pide ayuda cuando lo necesites. Si algo no te queda claro, acude con un fiscalista o un experto en nómina. Más vale pagar una consulta que una multa con recargos.

En resumen, usar asimilados a salarios puede ser una jugada estratégica, sobre todo en proyectos de corta duración, donde se necesita flexibilidad y experiencia especializada sin generar una relación laboral directa. Pero no es un pase libre para ahorrarse prestaciones o evadir responsabilidades. Bien hecho, este esquema te ayuda a optimizar recursos y mantener tu operación limpia y en regla.

Cálculo del ISR para Asimilados a Salarios

Para el cálculo del ISR se utiliza la misma tarifa de la Ley del ISR que se emplea para sueldos y salarios. Quien contrata hace la retención y listo, no se necesita emitir recibo de honorarios ni se paga IVA.

Ejemplo de Cálculo para un Honorario Asimilado a Salarios de $15,000 MXN

Imagina esto: eres un profesional independiente, das un servicio puntual a una empresa y te van a pagar $15,000 pesos MXN por ese trabajo. No hay contrato fijo, ni horario, ni prestaciones. Tú decides que ese ingreso se maneje bajo el régimen de asimilados a salarios. El cálculo se realizaría de la siguiente manera:

Concepto Monto
Honorario asimilado $15,000.00
(-) Límite inferior $14,644.65
(=) Excedente $355.35
(x) % sobre excedente 17.92%
(=) ISR marginal $63.66
(+) Cuota fija $1,339.14
(=) ISR Neto $1,402.80

Resumen de pago:

Concepto Monto
Honorario asimilado $15,000.00
(-) ISR $1,402.80
(=) Neto Asimilado $13,597.20

Actualizaciones y Contexto para 2026

En 2026, el régimen de asimilados a salarios no tuvo cambios de fondo. El límite anual se mantiene en 75 millones de pesos, por lo que sigue siendo una opción viable incluso para ingresos elevados. La principal actualización vino por el lado de las tablas de ISR, que se ajustaron por inflación. Esto puede traducirse en una ligera disminución en el impuesto retenido mes a mes.

De cara al esquema de ingresos asimilados a salarios en 2026, el contexto regulatorio y de fiscalización en México seguirá evolucionando. Las autoridades han dejado claro que el enfoque ya no está únicamente en la forma contractual o fiscal, sino en la realidad operativa de las relaciones de trabajo. Para las empresas, esto implica anticiparse, revisar sus esquemas actuales y fortalecer la coordinación interna para evitar riesgos innecesarios. Las relaciones cambian con el tiempo.

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